Ciudad de México.- El Sindicato de Trabajadores de Casas Comerciales, Oficinas y Expendios, Similares y Conexos del Distrito Federal (STRACC) denunció que la huelga que mantenía desde hace más de 100 días en la estación de servicio Belem, fue levantada por la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del DF, el pasado 6 de julio, mendiante una “aberración jurídica para apoyar a la patronal de esta gasolinera”, ya que aun cuando los trabajadores obtuvieron, de un juzgado en materia laboral, un amparo provisional para poder llevar a cabo este paro de labores, la autoridad emitió una resolución para que “aquellos que quisieran volver a trabajar lo hicieran, en tanto se resuelve” el recurso interpuesto.
El Sindicato de Trabajadores de Casas Comerciales, Oficinas y Expendios, Similares y Conexos del Distrito Federal (STRACC), quien lleva años denunciando y luchando contra los Contratos Colectivos de Protección Patronal en el sector de las estaciones de servicio en el DF (gasolineras), informó lo anterior y sostuvo que en esta gasolinera (Servicio Belen) hay un conflicto laboral grave desde hace muchos años, el cual motivó el emplazamiento a huelga, ya que según denunciaron los trabajadores, algunos con más de 10 años laborando en esta empresa, no a todos se les pagan salarios –la mayoría sólo reciben propinas–; por lo tanto tampoco cuentan con prestaciones y no se les respetan sus derechos sindicales.
Paro declarado inexistente
Cuando se estallo la huelga hace más de 100 días, la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del DF la declaró inexistente. Los trabajadores promovieron un amparo, que no ha sido resuelto, y ahora el Tribunal Segundo de Circuito en Materia Laboral permitió que algunos despachadores regresaran a trabajar.
“La maniobra es legaloide; es una total y aberrante violación a los derechos de los trabajadores, ya que incluso la junta nuevamente emitió una resolución, en evidente connivencia con el patrón, mediante la cual lo autoriza prácticamente a romper la huelga”.
El día de ayer ,05 de julio, llegaron los actuarios, y de manera llana solamente preguntaron a los trabajadores “quién quiere trabajar”. Algunos dijeron que sí, por lo que los huelguistas y representantes de otras organizaciones sindicales les gritaron “esquiroles”.
La huelga fue estallada a pesar de “la presencia de más de 100 golpeadores contratados por el patrón, quienes los agredieron para impedirles ese derecho, y que al no lograrlo, ahora por medio de la autoridad laboral del Distrito Federal lo llevaron a cabo.
Con información de STRACC













